La noche del 1 de febrero de 2026 se escribió en letras gigantes en la historia de la música latina. Bad Bunny no solo se llevó los aplausos… ¡se llevó la noche entera en los 68th Annual Grammy Awards en Los Ángeles!
Un Boricua en la Cima del Mundo
Bad Bunny se coronó con el premio Álbum del Año por su brillo incuestionable Debí Tirar Más Fotos — el primer álbum en español en ganar este galardón en toda la historia de los Grammy. Esto no solo es un triunfo para Benito, sino para toda la música en español y la cultura urbana global.
Además, se llevó Mejor Álbum de Música Urbana y Mejor Actuación Global, sumando tres trofeos en una noche que quedará marcada para siempre.
Emoción, Orgullo y Raíces
Al subir al escenario, Bad Bunny se emocionó profundamente. Primero agradeció en español a su gente, a su equipo, a su familia y especialmente a Puerto Rico. Luego, en inglés, dedicó el premio a “todas las personas que tuvieron que dejar su tierra para seguir sus sueños”, conectando con millones que llevan esa historia en el corazón.
Un Discurso que Rompió Esquemas
Pero sin duda, uno de los momentos que explotó en redes y en la transmisión fue cuando Benito aprovechó su discurso para enviar un mensaje político fuerte, claro y sin filtros:
“Antes de decir gracias a Dios, voy a decir: fuera ICE. No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens. Somos humanos… y somos americanos.”
— Bad Bunny, Grammy 2026
Ese mensaje no fue un eco aislado: toda la gala tuvo momentos de artistas hablando sobre inmigración, derechos humanos y respeto a las comunidades que han migrado buscando un mejor futuro.
¿Por Qué Es Histórico Esto?
Primera vez que un álbum completamente en español gana Álbum del Año en los Grammy.
Bad Bunny se reafirma como una de las voces más poderosas de su generación tanto musical como culturalmente.
Su discurso llevó el perreo a la realidad social: no solo ritmo, también conciencia.
La Noche Fue Suya, Pero Fue de Todos
Más allá de los premios, la ceremonia mostró que la música puede unir culturas, romper barreras de idioma y tomar posturas que resuenan en el mundo real. Bad Bunny lo hizo bailando, cantando y hablando desde el corazón — y eso, Adictos, es puro perreo con causa.