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El sonido del ascenso ¿Cómo el reggaetón se volvió masivo?
Todos asumimos que el reggaetón viejo suena diferente al de ahora. Es solo que describir el sonido con palabras es un poco complejo. Yo quería superar esa dificultad con datos. Fue por eso por lo que invité a César, un amigo que es investigador y experto en sonido, para idear una forma de medir esa diferencia.
Así fue como nos encontramos con TuneBat.Com, motor de datos que ahora pertenece a Spotify y que mide las canciones desde su espectro sonoro. Recogimos datos de más de 500 canciones de reggaetón incluidas en el Billboard Hot Latin Songs (BHLS) entre 2006 y 2023.
Después de analizar más de 27.200 datos, encontramos algunas respuestas para explicarnos esa diferencia y, además, pudimos reconocer algunos momentos clave en la historia de la popularidad del reggaetón en el mercado musical. Algunos de estos hallazgos los contamos en nuestra conferencia Perreíto, pero con datos, que ya hemos presentado en más de 10 universidades, en Colombia, Brasil y Argentina (Imagen 1).
César Cardona Cardona y Carlos Andrés Arango Lopera
Investigadores Universidad de Medellín
Conferencia Perreíto, pero con datos, Universidad Externado de Colombia, 2023.
Hasta abajo (en la disco), hacia arriba en las listas de popularidad
En 2006, el reggaetón todavía olía a gueto. Es cierto que para ese año Shakira ya había colaborado con Alejandro Sanz en La Tortura, una canción que fusionaba el pop internacional con el dembow. Pero, a la luz de la popularidad en Billboard, el reggaetón aún era un aparecido (Imagen 2).
El Reggaetón en el Billboard Hot Latin Songs (BHLS)
Fuente: Arango-Lopera, Escobar-Sierra, Cardona-Cano (2024).
“Sonority and Popularity of Reggaeton: From the Ghetto to the Mass”
Cierto también que en 2004 había irrumpido Gasolina de Daddy Yankee. Pero una cosa son nuestros recuerdos y otra cosa son las cifras. Y las cifras dicen que entre 2006 y 2013, ese reggaetón que ahora llamamos clásico iba en decadencia (en listados internacionales).
Ese reggaetón comercial de aquellos años, en todo caso, era mainstream. No tanto como llegó a serlo después, pero ya puntuaba en listados como Billboard, y vio llegar a artistas de amplio reconocimiento como Enrique Iglesias y Marc Anthony a propiciar featurings. Pero seguía perdiendo números.
Desde 2010 hasta, más o menos, 2013, se intentaron muchas formas de expandirlo. Pero casi todas lo sacaron de su sonoridad característica. Es la época de Wisin & Yandel haciendo fusiones con la música electrónica más techno, de la mano de Nesty, La Mente Maestra en la producción.
Pero, desde el punto de vista del sonido, las canciones de reggaetón más populares de esa época estaban lejos de su identidad estética. Y aunque nos encanta Danza Kuduro, de Don Omar & Lucenzo (2011), hay que hablar con sinceridad: no es estrictamente reggaetón.
Medellín en el mapa
Hasta ahí, en listados internacionales, la cosa se estaba apagando. Hasta que llegó J Balvin con la seguidilla de Yo te lo dije y Ay vamos (error ortográfico incluido). Entre 2013 y 2014, junto a temazos como La pregunta de J Álvarez y Hasta abajo de Yandel, el reggaetón encontró una reactivación en Billboard. El mérito no es poco, pero para comprenderlo tenemos que mirar fuera de Colombia.
Acá no dejamos de escuchar reggaetón desde que llegó. Pero, según el número de canciones del género incluidas en los listados de Billboard, es verdad que hasta 2014 no se inicia el camino certero hacia el verdadero mainstream. Son años maravillosos, los colombianos ya codeándose con los maestros, y aportándole una sonoridad más limpia, y letras más interesadas en lo sentimental.
Despacito y una pandemia
Y ese quiebre es clave para que apareciera Despacito, de la mano de artistas puertorriqueños pero producida por colombianos, canción con la que el resto del mundo firmó su carta de amor al reggaetón. Entre 2014 y 2018, este pasó de tener 10 canciones incluidas en Billboard Hot Latin Songs a contar con casi 70 (Imagen 3).
Géneros musicales en el Billboard Hot Latin Songs (BHLS) 2006-2023.
Fuente: Arango-Lopera, Escobar-Sierra, Cardona-Cano (2024).
“Sonority and Popularity of Reggaeton: From the Ghetto to the Mass”
En 2020, con todo el cambio que indujo la pandemia, las cifras de producción, lanzamientos y consumo de reggaetón estallaron. No deja de ser curioso que en el encierro tanta gente quisiera perrear. Pero también comenzó el cambio, la llegada de nuevas sonoridades, y la dificultad para determinar las fronteras entre el pop y el reggaetón. Es el precio que se paga por convertirse en el caballito de batalla de la industria: los códigos estéticos y las sonoridades entran en un terreno de negociación en el que se intercambia identidad por mayor exposición.
Una buena señal de esto son DtMF, de Bad Bunny y Tropicoqueta de Karol G: discos que incluyen canciones de reggaetón, pero que exploran otros lugares.
Los resultados de la investigación (que son muchos) se pueden leer en el artículo “Sonority and Popularity of Reggaeton: From the Ghetto to the Mass, que publicamos en 2024. Y también en @agenciadelperreito, plataforma donde exponemos investigaciones sobre reggaetón.